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BENQUERIDA CATÁSTROFE. Adán y Eva entran en crisis.

Posted by on 10 Enero, 2013

  autora:  Teresa Moure

   año: 2007

     Teresa Moure,  célebre escritora gallega tras la exitosa publicación de Herba Moura, es la autora de Benquerida Catástrofe.  Detrás de este desconcertante título se esconde una historia de amor, o desamor, ya que eso nunca está claro.

     El libro nos cuenta la historia de unos protagonistas con muchas dudas, inquietudes e inseguridades como lo son, casi siempre, cuando estamos hablando de personajes creíbles. Adam es un bibliotecario que padece una enfermedad de la piel, a saber, ese órgano que recubre a la persona. Eva, una profesora de secundaria con un secreto del que no se siente del todo orgullosa. Esta pareja bíblica de pronto entra en crisis. Algo ya no era como antes, algo había cambiado. O quizá no, quizá el problema sea que todo seguía igual, demasiado igual y la rutina los agotó, o se agotó a sí misma. El caso es que entra en crisis y el edificio comienza a derrumbarse.  Al contrario de sus tocayos sin ombligo, el problema de esta Eva y de este Adam no es un dios demasiado rencoroso. El problema son sus propias vidas. Se percatan de que cuestiones del tipo “¿quién soy y qué quiero hacer con ello?” no es sensato dejárselas al destino.

     Moure nos va mostrando alternativamente que pasa en las cabezas de los protagonistas, y la visión subjetiva que cada uno tiene de la mencionada crisis conyugal. La novela nos describe como un pequeño ecosistema humano se quiebra y como los afectados se ven obligados  a mirarse hacia dentro, allí donde la piel no oculta nada. Para cuestionar  ya no solo  su relación de pareja, sino también los propios actos y su proyecto vital.

     Pero si Benquerida Catástrofe es una novela distinta es porque nos coloca sin complejos ante una ficción  no disimulada. La autora  intercala capítulos  novelados, con otros en los que se dirige directamente al lector. Recuperando la voz del ensayo, la autora nos habla a la cara (además de provocarnos, desafiarnos, inquietarnos) consiguiendo que el lector se cuestione su naturaleza. Reflexionando constantemente sobre el libro y lo que esperamos de él.

     Estamos ante una de esas novelas que estira los márgenes del género, incluso los rompe, pero sin llegar a morir de originalidad. Aunque la lectura de Benquerida Catástrofe pierde en agilidad con esta fusión, entre reflexión ensayística y novela, gana en valor literario. La narradora no nos permite olvidar que estamos ante un texto-ficción, que detrás  hay una fabuladora inventándose de la nada la historia, y aun así los personajes resultan convincentes e interesantes.

     Benquerida Catástrofe es una novela que juega con la metaliteratura sin dejar de ser novela. Un texto inteligente que quizá tenga su punto negro  en un final un tanto brusco y excéntrico. Posiblemente el único momento del libro poco creíble y no muy comprensible.

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