El término Logos aparece por primera vez en la obra aforística de Heráclito “No a mí, sino habiendo escuchado al logos, es sabio decir junto a él que todo es uno.” Desde aquel momento, en especial durante la filosofía clásica, el término fue utilizado con acepciones siempre muy distintas: ser, destino, orden, ley, totalidad, principio, origen, causa, significado, pensamiento, palabra, sentido, mente, razón… de todas las grandes tradiciones filosóficas, la única que no se ha servido de este concepto fue, hasta ahora, la marxista.